¿DEBE SEGUIR EL DEBATE SOBRE LA REFORMA TRIBUTARIA? 

Alejandro González Escudero (Presidente de Fundecos) 

 

Con una notable frecuencia se vuelve a abrir este debate. Ahora, fue como consecuencia de un proyecto de reforma que estaría preparando el gobierno. Por su parte, el titular de la AFIP, Alberto Abad, reitera, como viene haciendo desde hace tiempo, que admite la existencia de impuestos de baja "calidad" técnica, pero que son útiles para recaudar.

Igualmente, agrega, el modificar el sistema tributario no es competencia de él, sino del Congreso. Lo cual, es cierto.

Todo parece indicar que la discusión sobre las reformas fiscales puede ser inagotable. ¿Qué hacer entonces? En esta nota, se propone cambiar el eje y no ya debatir sobre cómo son los impuestos sino acerca de cómo funciona la administración tributaria y qué sucede con el gasto público.  

Principios de los sistemas tributarios. 

Según cuál sea el pensamiento económico de quien opina, será la visión acerca de las características que tiene que tener un sistema tributario. Quienes defienden la economía de mercado, hablarán de la "neutralidad" de los impuestos, esto es, que los impuestos no alteren las actividades económicas ni el funcionamiento de los mercados.

Por cierto, los impuestos en la Argentina no responden a esa característica y son "distorsivos". Valgan los ejemplos conocidos:

El impuesto a las transacciones bancarias, los retenciones de exportaciones, el impuesto a los ingresos brutos, entre otros.

Por otro lado, los defensores del rol del estado y de que éste impulse con su poder mecanismos de redistribución de la renta, no se ciñen exclusivamente a manejarse con el gasto público, sino que buscan con el propio armado del sistema tributario, nivelar los ingresos de la población y hacerlos más igualitarios. En Argentina, la estructura del impuesto a las ganancias corresponde a esa concepción pero la fuerte presencia del IVA, torna al sistema más "inequitativo", porque si miramos el consumo de ciertos bienes, en especial los de necesidades básicas, no por tener mayores ingresos se consumirá más, razón por lo cual los que destinan la mayoría de sus ingresos a la compra de esos bienes, estarán tributando al IVA una proporción más alta de sus ingresos.

Un tercer enfoque sostiene que la estructura tributaria debe facilitar la recaudación. Esto no significa que existan pocos impuestos, sino que las fuentes donde debe liquidarse e ingresarse el impuesto estén concentradas y así el control sea más simple. Es mejor controlar a unos pocos contribuyentes que tener que detectar a decenas de miles de aportantes. 

Más allá de los discursos, se observa que la Argentina aunque tiene un sistema tributario particularmente complejo y difícil, a nivel de la recaudación nacional hay una fuerte concentración en aquellos tributos y modalidades de recaudación donde la posibilidad de "escape" está muy limitada.

El cuadro adjunto muestra una apertura de la recaudación de la AFIP abierta con el criterio que llamamos de "concentración vs. Dispersión". 

       
RECAUDACIÓN en millones de $ nominales    
CONCENTRADA 2005 2004 2003
IMPUESTOS      
DER. EXPORT.- REINTEGROS 10.438 8.708 7.845
DER. IMPORT. + ESTAD. 3.868 3.262 2.093
RETENCIONES DE GANANCIAS 11.648 8.843 6.995
RETENCIONES DE IVA 8.861 7.800 7.000
IVA ADUANA 13.310 10.709 4.314
IMP. DEBITOS Y CRED. BANCARIOS 9.434 7.682 5.900
COMBUSTIBLES 6.017 5.379 4.973
OTROS 4.231 3.524 2.622
Totales 67.807 55.906 41.742
Var. Anual 21,29% 33,93%  
       
RECAUDACIÓN      
DISPERSA      
SEGURIDAD SOCIAL 16.327 12.662 9.668
GANANCIAS 16.397 13.446 7.756
IVA 14.682 12.468 9.634
BS PERSONALES 1.813 1.661 1.603
MINIMA PRESUNTA 1.102 1.224 1.363
MONOTRIBUTO 757 499 283
OTROS 367 419 196
Totales 51.446 42.379 30.502
Var. Anual 21,39% 38,94%  
       
TOTAL 119.252 98.285 72.244
Var. Anual 21,33% 36,05%  
       
RECAUDACIÓN CONCENTRADA 57% 57% 58%
RECAUDACIÓN DISPERSA 43% 43% 42%
       

Como se observa, el crecimiento registrado en los últimos años en la recaudación se muestra parejo haciendo la apertura indicada, ya que las relaciones se han mantenido entre ambos grupos de tributos y formas de recaudar.

En un análisis completo, debería agregarse los tributos que establece y recaudan las provincias y las municipalidades. Generalmente se trata de impuestos o tasas de baja "calidad técnica" y que además agregan mucha complejidad a los contribuyentes ya que junto con los tributos, esos estados montan estructuras de fiscalización paralelas a la AFIP que adicionan carga burocrática, porque los mismos hechos económicos son verificados no solo por el ente nacional -AFIP- sino por oficinas de rentas de diversas provincias y municipalidades. 

La estructura para recaudar no es pequeña. Solo la AFIP tiene una dotación de personal que es verdaderamente un ejército. A ello debe agregarse una cantidad no precisa, pero según se estima casi equivalente, empleada por los fiscos provinciales y locales. El siguiente cuadro muestra la evolución del número de empleados y funcionarios de la AFIP en los últimos años.

 
  2005 2004 2003
Empleados AFIP 20229 19799 18854
Var. Anual 2,17% 5,01%  
       
Volver la mirada al gasto.      

El tema del gasto público parece preocupar con mayor intensidad cuando genera déficit. En los últimos años, para la administración nacional los ingresos superaron a los egresos, y el hecho de no tener que afrontar compromisos de la deuda permitió obtener un importante superávit fiscal. 

El cuadro muestra el resultado primario del estado nacional 

  2005 2004 2003
Superávit primario en $ mil. 19.623 17.333 8.646
Superávit en % de PIB 3,7% 3,9% 2,3%
       

Es algo notable para la Argentina y positivo. Pero el tema del gasto, desde una visión moderna del estado, no solo debe preocupar si financieramente genera dificultades, como son los déficit, sino que debe también ser evaluado sobre la base de cómo se asigna y la eficiencia que se logra en las funciones o áreas que disponen de él. 

Un país que necesita mejoras en temas que tocan al desempeño en funciones esenciales reconocidas aún por quienes lo quieren pequeño, como son la seguridad y la justicia, a las que puede agregársele educación y salud como otras área claves, debe abordar el tema con una perspectiva más rigurosa que la de simplemente "reclamar más fondos". 

Por esa razón, y como cabe esperar que el sistema tributario no tenga reformas de importancia, más allá de pequeños ajustes, el público y los analistas deben volcar el foco a cómo los estados, en sus distintos niveles, administran los importantes recursos que reciben. 

Convendrá hacerlo en momentos en que hay superávit, porque ya se sabe que las decisiones cuando hay apuros financieros, tanto en el estado, como en las empresas o las familias, no suelen ser las más racionales, ni las más equitativas o justas. Basta solo pensar quiénes han soportado la peor parte en las frecuentes crisis que vivió el país.


Última actualización 30/07/2006
Por Alejandro